El ex dictador chileno, Augusto Pinochet viajó ayer de regreso a Santiago, luego de permanecer 10 días en la ciudad de Iquique, en el norte del país, donde su presencia desató manifestaciones de apoyo y repudio. El general Pinochet, su esposa Lucía Hriart y miembros de su equipo médico viajaron en un avión militar que despegó después del mediodía del aeropuerto Diego Aracena de Iquique, 1,460 km al norte de Santiago. Unos 60 partidarios despidieron al ex dictador (1973-1990), cuyo regreso a la capital chilena fue recomendada por sus médicos, según indicaron fuentes de su entorno.
Durante su permanencia en Iquique, familiares de víctimas de la represión se congregaron en varias manifestaciones, para protestar y reclamar justicia por los más de 3,000 muertos y desaparecidos que dejó su régimen. Ayer, diputados socialistas pidieron que se investigue el origen de los cuantiosos bienes de Augusto Pinochet y también que se restrinjan los desplazamientos del ex dictador chileno, "por la tranquilidad social" del país.