- 18 mil son las agencias de policía municipal, de condado y estatales, con 765,000 agentes para efectuar arrestos.
Arrestos
- El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) expresó su “preocupación” por los arrestos y ataques a reporteros que cubren las protestas en la localidad de Ferguson, Misuri. Los periodistas tienen derecho a trabajar libremente en las calles de cualquier ciudad del país, dijo en un comunicado el subdirector del CPJ, Robert Mahoney.
Cambio de fuerza policial alivia tensiones en Misuri
- La sustitución de la Policía de Ferguson por la Patrulla de Carreteras apaciguó las protestas raciales en esa ciudad de Misuri (EE.UU.), donde las autoridades identificaron al agente implicado en la muerte del joven negro que generó las protestas y dijo que era sospechoso de un robo.
El despliegue cuasimilitar de la policía de Ferguson (Misuri) frente a protestas por la muerte de un ciudadano a manos de un agente es el resultado de un programa por el cual el Pentágono ha transferido unos $4,300 millones en equipos militares a las policías locales de Estados Unidos.
“Nuestras calles deberían ser lugares para los negocios, para las familias, para el esparcimiento, no para los tanques de guerra y los fusiles M-16”, opinó el representante demócrata Hank Johnson, de Georgia.

Para responder a las protestas por la muerte del joven Michael Brown, de 19 años, a manos de un agente, que se tornaron violentas la noche del pasado domingo, la policía de Ferguson se vistió de camuflaje y se equipó como si se tratara de una guerra, algo que fue muy criticado por las agrupaciones cívicas y de vecinos.
Además del material antidisturbios habitual, los agentes se pertrecharon con escopetas, fusiles de asalto, rifles de francotirador, aparatos de visión nocturna, cuchillos de combate cuerpo a cuerpo y tanquetas acorazadas, entre otros.
Desde que en 1975, la serie de televisión “S.W.A.T” popularizó la imagen de las unidades de policía urbana instruidas y equipadas para “tácticas y armamentos especiales”, las unidades “SWAT” han pululado en todo el país y hoy se parecen más a escuadras de fuerzas especiales del Ejército.
“La militarización de las calles del país no nos hace más seguros, solo nos hace más miedosos y reticentes”, añadió Johnson, quien dijo que cuando el Congreso retorne a sesiones el mes próximo presentará un proyecto de ley para limitar las transferencias de equipos militares a las policías.
En Estados Unidos hay unas 18,000 agencias de policía municipal, de condado y estatales, con unos 765,000 agentes con autoridad para efectuar arrestos, y de ellos unos 120,000 con permiso para portar armas.
Los departamentos de policía local (municipal y de condado) emplean a casi el 60% de ese personal y casi la mitad de todas las agencias tienen menos de 10 agentes a tiempo completo.
Bajo un programa inaugurado en 1990, en el auge de la “guerra contra las drogas”, el Departamento de Defensa puede transferir a las policías federales, estatales y locales “armas pequeñas y munición”, pero el ahora conocido como Programa 1033 autoriza la transferencia de otros equipos.
Estas transferencias se hicieron más diversas desde los ataques terroristas de Al Qaeda en Estados Unidos, hace 13 años, y con las prolongadas guerras en Irak y Afganistán, que han popularizado además la vestimenta militar como moda para uso civil.
David Harris, profesor de leyes de la Universidad de Pittsburgh (Pensilvania), dijo en una entrevista con la radio pública que cuando se cuenta con ese equipo existe la tentación de usarlo.
“Uno ya tiene todos esos pertrechos (...) ¿Y entonces el jefe piensa no es esta una ocasión para usarlo? Cuando se militariza el equipo, se militariza el personal, se militariza la situación y eso puede conducir a una escalada”, agregó.
Eso es lo que ocurrió en Ferguson, después de que un policía blanco matase a balazos hace una semana a un joven negro y la población, mayoritariamente negra, salió a la calle a protestar contra la policía, en su mayoría blanca.
En el presente ejercicio, la policía del condado ha adquirido, entre otros equipos, un robot para desactivar aparatos explosivos, varios camiones militares, una docena de equipos de visión nocturna, 12 rifles calibre 5,56 y seis pistolas de 45 milímetros.
La unidad “SWAT” del condado cuenta también con un vehículo blindado MRAP, fabricado para resistir en Irak o Afganistán la explosión de minas, que no apareció en las calles de Ferguson. Y posee un vehículo blindado BearCat y otro, versión más grande, BEAR.
El Programa 1033 facilita enormemente estas adquisiciones aún por parte de jefaturas policiales muy pequeñas: un transporte blindado de personal cuesta entre $780,000 y $800,000, pero las policías pueden comprarlo por $3,000.