La espontaneidad del presidente francés, Jacques Chirac, al mostrar públicamente una foto del pequeño Leo Blair, hijo del primer ministro británico, Tony Blair, creó un pequeño incidente de seguridad en Downing Street, se supo ayer.
Varios periódicos británicos enseñan en sus primeras páginas de ayer imágenes de Chirac mostrando sonriente junto a Tony Blair la foto del niño, con la dedicatoria: "A Jacques, de Leo".
El pequeño hijo de los Blair, que fue el primer bebé nacido en Downing Street en más de un siglo y ahora tiene tres años, ha sido cuidadosamente apartado de los focos de los fotógrafos para respetar su intimidad y también por temor a que pueda convertirse en objetivo de un ataque.
Según señaló ayer el diario "The Guardian", Downing Street realizó llamadas a última hora del lunes para reclamar a los directores de los periódicos que no utilizasen la foto de Leo -un regalo privado de los Blair a Chirac durante la cumbre anglo-francesa del lunes- o bien lo hicieran de forma discreta.
La petición no tuvo mucho éxito y la foto fue publicada ayer en primera página por el propio "Guardian", "The Times" y "The Daily Telegraph", mientras los tabloides se dedican a ensalzar la gesta del equipo inglés de rugby, flamante campeón del mundo.
"Si las recogen (casi) dos millones y medio de firmas, iremos al referendo", comentó el mandatario durante una sorpresiva participación, vía telefónica, en un programa de opinión transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión.
Chávez expresó que en el caso que la oposición no logré reunir las cerca de 2.4 millones de firmas necesarias para convocar a la consulta sobre su mandato, "ojalá reconozcan su derrota, tal y como el oficialismo está dispuesto hacerlo", afirmó.
El gobierno de Chávez está enfrentado con la Iglesia Católica, los partidos tradicionales, sindicatos, los empresarios y la prensa en general. "Me parece que después que pasen estos eventos (la recolecta de firmas)... es una buena coyuntura para rehacer los puentes"", comentó Chávez.
"En este momento el país nos reclama a todos, conversar. Yo estoy dispuesto como jefe de estado, y como simple ciudadano, a contribuir con esto (el diálogo)", añadió Chávez. "Estoy dispuesto a retirar palabras, conversar con mi gente, el pueblo, para que bajemos el tono; pero también hace falta que del otro lado (la oposición) baje el tono", enfatizó.