Mundo

Polémica por nueva política migratoria en Estados Unidos


Enfrentada a críticas de diversos sectores, la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, justificó ayer la nueva política del gobierno de Barack Obama de decidir qué inmigrantes que entraron ilegalmente al país serán repatriados primero.

El gobierno está deportando un número récord de inmigrantes sin documentación, dijo, pero colocando al tope de la lista a quienes significan una amenaza a la seguridad pública o a la seguridad nacional. Es un cambio respecto de la estrategia del gobierno de George W. Bush, dijo Napolitano en un discurso.

 

Los republicanos dicen que establecer prioridades para deportar a esos inmigrantes equivale a una concesión de amnistía a otras personas que están viviendo ilegalmente en Estados Unidos, pero que no han cometido delitos; sin embargo, para los promotores de la inmigración el gobierno sigue deportando a dichos inmigrantes.

Napolitano destacó que las políticas heredadas del gobierno de Bush “asignaban tantos recursos, o más, a rastrear y deportar a los estudiantes universitarios que a apresar a extranjeros delincuentes y pandilleros”.

 

Las autoridades efectuaban grandes redadas en compañías, sin castigar sistemáticamente al empleador ni individualizar a las personas que representaban una amenaza.

“Esos allanamientos no representaron una protección a la seguridad pública y a veces requirieron cientos de agentes y miles de horas para completar”, dijo.

Ahora, el Departamento de Seguridad Nacional usa huellas digitales recolectadas entre los que están en cárceles locales para identificar y deportar a los delincuentes y a quienes han violado reiteradamente las leyes inmigratorias, agregó.

 

Los partidarios de una reforma inmigratoria dicen que este programa, conocido como Comunidades Seguras, ha resultado en la deportación de personas acusadas de infracciones de tránsito y otros delitos menores. Varios estados han dicho que no quieren participar, argumentando que la inmigración es responsabilidad federal y no estatal.

Napolitano negó que el programa hubiese contribuido a más deportaciones anuales y admitió fallas, como por ejemplo que al principio se supuso que fuese voluntaria pero posteriormente se hizo obligatoria.

“Pero aun con fallas al comienzo del programa, ya ha contribuido a lograr mucho para garantizar que usemos nuestros recursos donde sean más beneficiosos”, acotó.


fecha edicion
old id
736584
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América