¿Tiene 108,500 dólares y un terreno de 5,000 metros cuadrados? Entonces cumple los requisitos para adoptar como mascota a dos ejemplares del amenazado tigre de Sumatra si prospera un polémico programa piloto del Gobierno de Indonesia.
Con la idea de salvar de las garras de la extinción a esta exclusiva subespecie de fiera, de la que quedan menos de 500 ejemplares en libertad, el Ministerio de Bosques acaba de presentar una última y ya criticada propuesta.
"Necesitamos terratenientes con parcelas de al menos cinco mil metros cuadrados dispuestos a pagar una fianza de 108,500 dólares y un impuesto anual", detalló el director general de Protección Forestal y Conservación de la Naturaleza indonesio, Darori (un nombre sólo, como muchos compatriotas).
El responsable afirmó en un seminario sobre el tigre de Sumatra que los expertos del Ministerio de Bosques aún concretan los detalles del programa de adopción de estos felinos.
"Seguimos discutiendo la normativa", aseguró Darori, consciente de los interrogantes que ha levantado la iniciativa.
Además de los ejemplares que viven en distintos zoológicos del país, el Gobierno de Indonesia mantiene en la actualidad un cuarteto de tigres salvajes en un centro especial de la provincia de Lampung, en Sumatra.
Los cuatro tigres, capturados por funcionarios porque suponían una amenaza para el hombre, serían los primeros en ser adoptados.
Según las autoridades, los animales pertenecerían oficialmente al Estado y los candidatos elegidos se convertirían en cuidadores temporales.
Varios grupos ecologistas han criticado la iniciativa porque, en su opinión, en lugar de asegurar la supervivencia de la subespecie va a fomentar la caza ilegal para que cierta elite caprichosa pueda lucir mascota.
Hariyo Wibisono, director de HarimauKita, en el foro indonesio para la conservación del tigre, abogó por "preservar su hábitat natural", la principal causa de la extinción, en lugar de recurrir a este tipo de programas inéditos.
Mientras tanto, al menos tres personas cuyos nombres no han trascendido han escrito al Ejecutivo indonesio para ofrecerse a cuidar dos ejemplares.
El tigre de Sumatra es endémico de esa isla indonesia y se encuentra críticamente amenazado, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, que estima que su población se reduce hasta un 6 % cada año.