La policía australiana creó un plan para asegurarse de que el médico indio Mohamed Haneef, liberado tras demostrarse que no participó en los atentados del Reino Unido del pasado 30 de junio, seguiría en la cárcel, incluso si la Justicia le concedía la libertad, revela hoy el diario "The Australian".
Haneef fue detenido el pasado 2 de julio en Queensland, acusado de haber participado en los atentados dos días antes de Londres y Glasgow, pero las acusaciones tuvieron que ser retiradas por falta de pruebas y errores en el caso.
A pesar de la decisión judicial, el Ministerio de Inmigración retiró el visado a Haneef, quien se encuentra en la India, pero ha reclamado que se le devuelva su permiso de trabajo ante los tribunales australianos.
Sin embargo, el diario "The Australian" revela hoy, y en base al testimonio de Peter Russo, abogado del médico indio, que la Policía Federal Australiana tenía un "plan secreto de contingencia" que incluía la cancelación del visado por parte del ministro de Inmigración, Kevin Andrews.
Según el abogado, el plan se creó entre el 14 y el 15 de julio, para poder aplicarlo el lunes 16 de julio, día en el que la magistrado Jacqui Payne tenía que decidir sobre la libertad bajo fianza de Haneef.
La información contradice totalmente las declaraciones del ministro Andrews, que entonces aseguró que la suspensión del visado no tenía nada que ver con las investigaciones de la Policía Federal.
Russo declaró hoy al periódico "Sydney Morning Herald" que "la oficina (de Andrews) ha negado haber recibido jamás información sobre arreglos (para mantener a Haneef detenido tras recibir la libertad), pero aquí hay una clara comunicación entre la Policía Federal y el Departamento de Inmigración".