Sin embargo, el jefe de Dermatología del Hospital Santo Tomás (HST), Reynaldo Arosemena, manifiesta que la mayoría de los pacientes que sufren de hongos en las uñas no acuden para tratarse esa infección, sino por otras dolencias en la piel.
Arosemena señala que el clima caluroso y húmedo de Panamá provoca que los pies suden con regularidad, transformando el interior de los zapatos en un ambiente apto para la proliferación de los hongos.
Aunque no se ven a simple vista, se encuentran en el medio ambiente en el que vivimos. Hay unas 100 mil especies de estos organismos vegetales sin clorofila, aunque sólo 100 son patógenos o perjudiciales para las personas.
Según el galeno las dos clases más comunes de hongos en Panamá son las infecciones por candidas y dermatofitos (los que se nutren de la queratina de las uñas).
Según estudios hay factores que rompen el equilibrio natural de la capa protectora de la piel, como la higiene personal exagerada o el uso de jabones y cosméticos agresivos que debilitan la función de las glándulas cutáneas y facilitan el desarrollo de una infección.
Entre los primeros síntomas está el cambio de color en las uñas y a medida que avanza el hongo ésta se torna blanca.
De acuerdo con el jefe de Dermatología del Santo Tomás, el hongo se alimenta de la queratina y, por lo general, las infecciones son mixtas; es decir hongos y bacterias.
Según el galeno, la principal forma de contraer hongos es a través del ambiente, y por las bacterias del intestino que salen del cuerpo y se alojan en los píes.
Agrega que han aumentado los casos de infectados con hongos después de asistir a una sesión de "pédicure", (en francés) o pedicuro, persona que realiza tratamiento en los pies, también conocida como podólogo o callista.
Es importante que quienes se sometan a estos tratamientos verifiquen que se usen instrumentos esterilizados, porque además de contraer hongos, podrían infectarse con hepatitis o SIDA, indicó.
Arosemena señala que el tratamiento con crema contra los hongos falla en un 90% de los casos, por lo cual hay que combinarlos con medicamentos vía oral.
Indica que a pesar de causar un mal aspecto, los hongos en las uñas no representan un peligro para la salud.
Aclara que los diabéticos deben prestar mucha atención porque su sistema inmunológico no es capaz de combatir este tipo de infecciones que podrían provocar la pérdida de un dedo.
Para evitar el contagio principalmente en las uñas de los pies, se recomienda usar un secador antes de ponerse zapatos cerrados y al llegar a casa calzar sandalias para dejar que reciban aire y luz.
Las uñas de los pies demoran entre 4 a 6 meses en crecer totalmente desde la raíz y la de las uñas tardan 3 meses.
Los hongos en las uñas de los pies son más comumes por el hecho de que están tapados por los zapatos.
El tratamiento puede durar entre tres y cuatro meses.
Las esporas de los hongos, con las cuales se crecen y multiplican, se mantienen entre los pliegues y surcos de la piel. Son arrastradas hacia el borde libre de la uña, donde se deposita la suciedad.
Como la infección está por debajo de la uña, ésta siempre volverá a crecer parasitada.
(ver ilustración en la página A8 del diario impreso)