. Decenas de miles de ciudadanos se unieron en las principales ciudades lusitanas para protestar contra la precariedad laboral y las injusticias sociales en Portugal, que vive su peor crisis económica en treinta años.
Las manifestaciones, promovidas por el movimiento juvenil “Geraçao á rasca”, aglutinaron a portugueses de todas edades e ideologías políticas y reunieron en las mayores urbes del país, Lisboa y Oporto, a más de 50,000 participantes, según cálculos oficiales.