El gobierno federal presentó cargos ayer contra John Allen Muhammad, el hombre acusado de ser el francotirador que mató a 10 personas las últimas tres semanas en el área de Washington, que le podrían significar la pena de muerte.
Se acusa a Muhammad, de 41 años, de 20 cargos, entre ellos el de disparar un arma como parte de una conspiración para cometer extorsión, en conexión con las muertes de siete personas en Maryland y las heridas sufridas por otras tres en Maryland y Virginia.
Por otro lado, la Policía denunció que mucho antes que esta serie de ataques aterrorizaran a la población, los presuntos asesinos iniciaron su reino del terror en la costa oeste de EU asesinando a una mujer en Tacoma, y disparando contra una sinagoga. Las autoridades vinculan a Muhammad y Malvo, con el asesinato en febrero.