Los conflictos agitan las aguas del peronista Frente para la Victoria, que lidera la presidenta argentina, Cristina Fernández, que mañana se operará de un cáncer y comenzará una baja médica de 20 días.
Las divisiones en la oposición, que no atina a reponerse de la aplastante derrota electoral de octubre pasado a manos de Fernández, aparecen como un acicate para las luchas de poder entre peronistas, como suele suceder cuando esa fuerza alcanza la supremacía política.
La presidenta Fernández tomará una licencia médica de 20 días, hasta el 24 de enero, lapso en el que la jefatura del Estado quedará en manos del vicepresidente, Amado Boudou, un economista de 38 años, a quien el ala juvenil del peronismo mira con desconfianza por su pasado en fuerzas conservadoras.
La “Cámpora”, ala juvenil liderada por Máximo Kirchner, hijo mayor de la jefa del Estado, está en el centro de disputas en la provincia de Buenos Aires, bastión del peronismo, y en la de Santa Cruz, donde nació y gobernó el fallecido expresidente Néstor Kirchner.