El presidente de Guatemala, Alvaro Colom, anunció que no otorgará el indulto a los reos condenados a muerte en su país y que respetará la decisión de los tribunales de justicia.
En declaraciones a periodistas en el Congreso, donde se reunió con los jefes de bloques de los partidos representados en el Parlamento para solicitarles el apoyo en materia de seguridad, Colom aseguró que se aplicará la ley.
Según el mandatario, él no tiene por qué pasar sobre el sistema de justicia.
"La justicia existe y se aplicará la ley", enfatizó el jefe de Estado guatemalteco, al anunciar que convocará para la próxima semana a una reunión al Congreso y el Organismo Judicial para analizar la situación de la seguridad en el país.
El Congreso restituyó al presidente la facultad para que otorgue el indulto a los reos condenados a muerte, que había sido suspendida en el 2000.
En la actualidad un total de 41 presos están condenados a morir por la inyección letal en Guatemala, y tendrán un plazo de un mes para pedir el indulto presidencial cuando la nueva normativa cobre vigencia.
Por su parte, Carlos Zúñiga, presidente de la cúpula empresarial aglutinada en el Comité de Asociaciones Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), afirmó que están de acuerdo con la aplicación de la pena de muerte.
"Si queremos tener un sistema judicial fuerte y cumplir con el Estado de Derecho, se tiene que aplicar la pena de muerte", aseguró el empresario.
Solicitud.
.Amnistía Internacional (AI) pidió al presidente Colom, rechazar la ley aprobada por el Parlamento y que "no re-instaure la pena de muerte" y que, en cambio, "busque soluciones más eficaces y duraderas para la crisis de seguridad pública que afecta" a Guatemala.
"La pena de muerte es la pena cruel, inhumana y degradante por excelencia. Es arbitraria, su ineficacia para reducir la delincuencia está demostrada y perpetúa un clima de violencia en el que nunca se puede alcanzar realmente la justicia", precisa la AI en una carta enviada al gobernante.