La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, llegó a Cuba en solidaridad con su “amigo” el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, una visita que coincidió con un viaje oficial a la isla del gobernante peruano, Ollanta Humala, quien también se interesará por la salud de líder venezolano.
En el día en que se cumple un mes de la cuarta operación a la que fue sometido Chávez contra el cáncer, Fernández aterrizó en La Habana para trasladar su “solidaridad y acompañamiento” a quien definió como “un amigo y un compañero” que “ayudó tanto a la República Argentina cuando nadie la ayudaba”.
La presidenta argentina estará en la Isla hasta hoy, cuando continuará una gira internacional que la llevará a Asia y que concluirá el 21 de enero.
Fernández se ha podido ver en La Habana con el presidente Raúl Castro y con su hermano Fidel, líder de la Revolución cubana, con quienes almorzó, según confirmó a periodistas la propia mandataria.
También se reunió con los familiares de Hugo Chávez que lo acompañan en La Habana desde que el 10 de diciembre regresó a la Isla por un rebrote del cáncer que se le detectó en junio de 2011 y que le ha obligado a pasar por el quirófano cuatro veces en 18 meses.
En unas breves palabras a periodistas en el Hotel Nacional de La Habana, Fernández no precisó si podrá ver personalmente a su colega venezolano, a quien le llevó como regalo una biblia, según desveló la gobernante argentina en la red social Twitter.
Unas horas después del arribo de la presidenta argentina llegó también a la Isla el gobernante de Perú, Ollanta Humala, en un viaje oficial para el que tuvo que pedir permiso al Congreso de su país y en cuya agenda no figura en principio una visita a Chávez.
Sin embargo, Humala comentó en el aeropuerto de la capital cubana que, durante su estancia en la Isla, “obviamente” preguntará sobre la situación de Chávez a quien deseó una “pronta recuperación”.
Quien también llegó a la Isla es el vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, para ver a Chávez y a sus familiares y darles las “buenas nuevas de un pueblo trabajando.
“Voy a cumplir la misión de visitar a la familia, de reunirnos con el equipo médico, visitar a nuestro comandante presidente”, dijo sin precisar exactamente la fecha de su retorno a Venezuela.
Maduro dijo que se reuniría con Fernández y Humala.
“Así que vamos a cumplir en las próximas horas un conjunto de actividades y (en Venezuela) queda en la coordinación encargado de la vicepresidencia ejecutiva Héctor Navarro”, quien actualmente es ministro de Energía Eléctrica y quien también suplió a Maduro en su anterior viaje.
Este es el segundo viaje de Maduro a Cuba desde la intervención quirúrgica de Chávez.
Disgusto con la OEA.
La alianza opositora venezolana Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tildó de “lamentable” la declaración del secretario general de la OEA, el chileno José Miguel Insulza, de respetar la decisión tomada por los poderes de este país sobre la continuidad del Gobierno de Hugo Chávez en Venezuela.
“Es francamente lamentable. Al leerla, no he podido evitar una profunda decepción. Cuesta creer que una persona que ha sufrido la dictadura (de Augusto Pinochet) y el exilio, acepte sin más la versión oficial de un Gobierno”, expresó Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Chávez, de 58 años, en el poder desde 1999 y reelegido en los comicios de octubre pasado, no asumió su nuevo mandato el 10 de enero, como establece la Constitución, porque su estado de salud no le permite volver a Venezuela desde Cuba, donde permanece hospitalizado tras ser operado hace un mes por cuarta vez por el cáncer que padece.
La OEA “respeta cabalmente, como no podía ser de otra forma, la decisión tomada por los poderes constitucionales de Venezuela con respecto a la toma de posesión” de Chávez, dijo José Miguel Insulza en un comunicado.
Marionetas.
El presidente de Paraguay, Federico Franco, enfrentado al Gobierno de Venezuela, comparó a los legisladores venezolanos con “marionetas” y ratificó la legitimidad del juicio político que depuso a su antecesor, Fernando Lugo.
“Nosotros no actuamos como marionetas recibiendo órdenes. Acá existe decisión clara del Congreso. De 125 parlamentarios, cinco personas se opusieron al juicio político (a Lugo). Se hizo todo lo establecido en la Constitución y las leyes”, aseveró Franco.
El mandatario paraguayo, durante su visita oficial al departamento de San Pedro, aludió de esa manera a unas críticas vertidas por el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Diosdado Cabello, quien refutó las comparaciones de la crisis paraguaya con la situación venezolana.
“Quiero mencionar que el Congreso Nacional paraguayo es un Congreso de hombres y mujeres libres, a diferencia del Congreso venezolano que no lo son”, insistió Franco, quien se desempeñaba como vicepresidente del país y asumió la Presidencia en reemplazo de Lugo el 22 de junio pasado.