Un nuevo estudio de Regus revela que un importante número de profesionales panameños podrían abandonar sus empleos tras las vacaciones de verano, debido a la falta de ascenso y a jefes que no conocen o que no les dicen cuáles son los objetivos de la empresa.
Para el 48% de los encuestados, el hecho de no tener ninguna perspectiva de ascenso es el factor más determinante a la hora de pensar en dimitir.
El 52% y el 30% de los encuestados no se quedarían en una empresa que no tenga una buena comunicación con la dirección ni una visión estratégica, respectivamente.
Michael Turner, vicepresidente de Regus en Latinoamérica, comenta: "Es bastante probable que los empleados metan sus trajes de baño y toallas en la maleta después de las vacaciones, pensando en los pros y los contras del trabajo que les espera a la vuelta.
Si tenemos en cuenta que los informes indican que uno de los efectos de la recuperación es que muchos empleados han empezado a abandonar su puesto de trabajo para buscar otro, las empresas que no tomen las medidas oportunas puede que estén abocadas a quedarse sin su personal más valioso”.
"La tensión provocada por el exceso de trabajo ha aumentado durante la recesión: la gente ha estado trabajando con más intensidad y durante más horas para poder pagar su hipoteca.
Para sobrellevar la tormenta se recortaron las bonificaciones y los incentivos, pero, según se va recuperando la economía, los empleados van a acudir a las empresas que les ofrezcan mejores condiciones, y no necesariamente el salario más elevado".
Otros factores que provocan tensión son un trayecto demasiado largo hasta el trabajo (26%), ausencia de flexibilidad para repartir el trabajo entre casa y la oficina, y la carga excesiva de trabajo, motivo que aduce el 22% de los encuestados para decidirse por un cambio radical.
Como motivos de insatisfacción, que podrían convertirse en la gota que colma el vaso, destacan también los colegas desagradables, la falta de confianza en la competencia de los colegas o un lugar de trabajo desagradable (17%).
En la encuesta se preguntó también a los empleados qué podían hacer las empresas para evitar quedarse sin su personal más valioso.
A diferencia de otros países estudiados, en Panamá, que acaba de ascender al séptimo puesto de la lista de países con altos directivos de mayor poder adquisitivo, el 61% de los trabajadores prefiere un seguro médico privado antes que un aumento salarial (35%).