Ramón Báez Figueroa negó que haya alterado o eliminado documentos bancarios relativos a empresas o personas vinculadas al Grupo Intercontinental y dijo desconocer que se ocultaran o alteraran datos con la finalidad de evadir la fiscalización, supervisión y auditoría de la Superintendencia de Bancos.
Según declaró Báez Figueroa a los fiscales que lo interrogaron en la Fiscalía del Distrito Nacional, resulta imposible o poco probable borrar alguna operación en el historial del BANINTER, porque todo queda registrado día a día en el disco duro de la computadora.
Dijo estar sorprendido de que se diga que es propietario de 185 empresas, aunque reconoció que algunas de las citadas son de su conocimiento, pero otras no las conoce y otras realmente son de otras personas.
El encarcelado empresario declaró que el depositario de los fondos de Baninter And Trust siempre fue BANINTER y que se hacía de esa manera para satisfacer a los clientes dominicanos que no querían que sus depósitos figuraran en un banco local.
Manifestó que esta operación se hacía con la aprobación de las autoridades, debido a que no se prestaba a que estos dineros sirvieran de lavado o que fueran canalizados por terroristas hacía Estados Unidos. Sostuvo que en ningún momento discutió con las autoridades del Banco Central, la Superintendencia de Bancos o la Junta Monetaria posibles soluciones.
Báez Figueroa permanece preso en una celda del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva junto a Marcos Báez Cocco. Una tercera acusada, Vivían Lubrano de Castillo se encuentra recluida en un centro médico privado bajo la atención de especialistas que le dan asistencia desde que comenzó a ser interrogada en la fiscalía el pasado miércoles 14.