Decenas de miles de personas, según los organizadores, se concentraron hoy a las afueras de París para protestar por la "dictadura religiosa" y la represión en Irán, y para solidarizarse con "el levantamiento" de la oposición en ese país.
"Los verdaderos vencedores de las elecciones organizadas por el régimen (iraní) somos nosotros", dijo Maryam Rajavi, la presidenta del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI), la organización convocante.
La protesta transcurrió sin incidentes en Villepinte, a las afueras de la capital francesa, donde tiene su sede el CNRI, que es el brazo político de la Organización de los Muyahidin del Pueblo de Irán (OMPI).
Durante el acto, en el que participaron exiliados iraníes llegados de distintos países europeos, Rajavi pronunció un discurso durante el que reiteró su petición para que se convoque un nuevo proceso electoral en Irán que sea "libre" y esté controlado por la ONU.
La líder de la resistencia iraní insistió asimismo en la necesidad de acabar con "la dictadura religiosa y todas sus instituciones represivas", ante los alrededor de 90.000 personas congregadas en el lugar para apoyar al pueblo iraní.
La concentración en las proximidades de París se produce el mismo día en que el "Consejo de Guardianes" iraní anunció que recontará el 10 por ciento de las urnas colocadas en las elecciones del pasado 12 de junio, cuyo resultado ha denunciado la oposición como fraudulento.
Desde que se conoció la sorprendente victoria del presidente, Mahmud Ajmadineyad, la oposición convoca a diario manifestaciones multitudinarias, algunas de las cuales han desatado serios enfrentamientos entre las fuerzas del orden -secundadas por milicianos islámicos "Basij"- y grupos de manifestantes.