Miles de nicaragüenses marcharon por las calles de la ciudad de Masaya, 30 kilómetros al sureste de Managua, para protestar contra las políticas del gobierno de Daniel Ortega y en solidaridad con las víctimas del huracán "Félix".
A la manifestación pacífica asistieron indígenas mískitos de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), la zona afectada por el meteoro, que dejó a su paso un saldo de al menos 65 muertos, 21 heridos y 134 desaparecidos, de acuerdo a cifras preliminares.