Cientos de familiares de policías de Río de Janeiro protestaron contra la violencia que sufren los miembros de los organismos de seguridad de ese estado brasileño y los 101 asesinatos de agentes ocurridos en lo que va de este año.
Los manifestantes se concentraron junto a un monumento en memoria de los brasileños caídos en la Segunda Guerra Mundial, en alusión al clima en que se ha sumergido la ciudad de Río de Janeiro, ciudad que atraviesa una severa crisis financiera que ha disparado los índices de violencia.
"Estamos mostrando nuestro repudio por la altísima criminalidad contra la sociedad civil y los propios agentes de seguridad", dijo el coronel Adalberto Rabelo, presidente de la Asociación de Oficiales Activos e Inactivos de la Policía Militar, quien se sumó a la protesta de los familiares.
Según Rabelo, la sociedad debe "exigir a las autoridades y a los políticos que revisen sus conciencias y piensen en la necesidad de leyes más duras, para evitar lo que puede ser un colapso social".