Tres taxis eléctricos iniciaron un período de pruebas de 90 días en Tokio, que funcionarios y la compañía involucrada dijeron pudieran llevar eventualmente a la electrificación de toda la flotilla de taxis de la ciudad.
Los taxis emplean baterías de iones de litio que pueden ser cambiadas en menos de un minuto por unas plenamente cargadas.
La carga comienza a reducirse tras 300 kilómetros (190 millas), de acuerdo con Better Place, la compañía de California que es parte del proyecto, auspiciado por el Gobierno.
En estos momentos existe solamente una estación de cambio de baterías en Tokio y se necesitarían 300 para que la flotilla de 60,000 taxis que recorren las calles de la capital, más que las flotillas combinadas de Nueva York, Londres y París, sea eléctrica, dijo el director ejecutivo de Better Place, Shai Agassi.
Dijo que el cambio a autos eléctricos es inevitable, porque el número de vehículos nuevos en países como China va a reducir las reservas de gasolina y elevar los precios del petróleo, al tiempo que los precios de los vehículos eléctricos casi seguramente va a bajar.
"No hay otra alternativa", dijo Agassi en la ceremonia inaugural de la prueba.
Ichiro Kawanabe, presidente de la compañía de taxis Nihon Kotsu, la más grande de Tokio, dijo que los planes para después de los 90 días de prueba no están decididos.