Autoridades brasileñas prohibieron a estudiantes de Río de Janeiro llevar a los colegios unos polémicos brazaletes denominados las pulseras del sexo.
La Secretaría de Educación Municipal creó un nuevo reglamento con el fin de prohibir el uso de adornos que expresen insinuaciones sexuales, en las dependencias de la unidad escolar.
Según el Diario Oficial de Río de Janeiro, esta prohibición recuerda los recientes hechos que levantaron revuelo en relación a los aros de colores que portaban las jóvenes brasileñas.
A mediados del mes pasado, una niña de 13 años que llevaba una de esas pulseras fue violada, tres semanas después dos menores aparecieron muertas junto a un puñado de estos brazaletes arrancadas de sus muñecas.
Los investigadores relacionaron los incidentes con el juego que supuestamente está asociado a las pulseras. Quien las lleva, según esa versión, está dispuesto a mantener algún tipo de relación con quien consiga romperlas. El grado de contacto lo determina el color: el amarillo sólo permite abrazos; el violeta pide a gritos un beso con lengua; el rosa da vía libre para tocar los pechos de la chica y el negro implica sexo completo.