El primer anfibio monógamo fue descubierto en la selva tropical de Sudámerica.
Pruebas genéticas revelaron que los machos y hembras de una de las especies de rana venenosa de Perú, la “Ranitomeya imitator”, se mantienen completamente fieles.
Los más sorprendente es el descubrimiento de que un solo factor -el tamaño de las charcas en las que desovan sus renacuajos- impide que las ranas se alejen.