Las 420 reclusas de la cárcel de mujeres de Quito continuaban ayer, por cuarto día consecutivo, protestando por rebajas de penas y solución al hacinamiento a pesar de una tregua por Semana Santa, y se negaban a liberar a unas 140 personas que mantienen como rehenes.
Las protestas en varias cárceles del país, que debajan un muerto y 16 heridos, se redujeron a la prisión de mujeres, donde las internas se negaron a acatar una tregua declarada el jueves por la dirigencia de los presos.
En la cárcel número dos de hombres, los rehenes eran dejados en libertad, donde permanecían 178 cautivos informó Ximena Bohórquez, diputada del Partido Sociedad Patriótica (PSP).