Una manifestante de 21 años resultó herida de gravedad en París y sufre un traumatismo craneal, aunque se encuentra consciente y hospitalizada en un centro de la capital, informaron fuentes sanitarias.
Según la policía, los primeros elementos de la investigación indican que las heridas de la joven no se produjeron en enfrentamientos con los agentes del orden.
La policía informó que en cada sitio en el que se suscitó un incidente se dispersó a los manifestantes con gases y ataques intermitentes.
La capital registró los incidentes más importantes con la quema de multitud de vehículos en el centro de la ciudad, así como daños causados a establecimientos comerciales.
Los daños fueron más importantes que en las anteriores jornadas de manifestación contra el Contrato de Primer Empleo (CPE) con el que el Ejecutivo conservador pretende reducir el paro entre los menores de 26 años, que pueden ser despedidos sin justificación durante los primeros 24 meses de duración.
En un primer balance, las autoridades indicaron que en la capital unas 60 personas resultaron heridas, 27 de ellas agentes del orden, según la prefectura.
Al término de la manifestación parisiense -que reunieron a 50, 000 personas, según los organizadores, y a 23, 000, según la Policía- grupos de jóvenes identificados por las autoridades como "casseurs" (reventadores) tomaron el barrio de los Inválidos de la capital, próximo a la sede de la Asamblea Nacional, del Gobierno y de varios Ministerios.
Encapuchados o con la cara cubierta con máscaras antigás, los alborotadores fueron desalojados de la explanada de los Inválidos por varias cargas de agentes antidisturbios.
Al inicio de esta manifestación, que arrancó en la plaza de Italia (en el sur de la capital francesa), también se registraron incidentes: algunos estudiantes fueron agredidos y se produjeron robos de teléfonos móviles y de cámaras de fotógrafos profesionales.
En las inmediaciones de la universidad de la Sorbona de la capital, decenas de manifestantes levantaron una barricada enfrente de la policía que bloquea el acceso al centro desde hace casi dos semanas.
Los altercados se produjeron en la segunda manifestación convocada por las asociaciones estudiantiles en tres días y en vísperas de que cinco sindicatos se reúnan hoy con el primer ministro, Dominique de Villepin, promotor del Contrato de Primer Empleo.
París no fue el único escenario de enfrentamientos en el país, puesto que también se produjeron altercados en Marsella, Lyon o Tours, además de en muchas localidades de menor tamaño.
Tras semanas de firmeza inquebrantable, el primer ministro francés, Dominique de Villepin, tendió la mano a sindicatos y estudiantes y les invitó a reunirse con él para tratar de desactivar la crisis abierta por el Contrato de Primer Empleo (CPE).
En su carta, el primer ministro de Villepin les invitaba a hablar con él del "empleo de los jóvenes y de su inserción profesional" en la fecha que "les convenga" y "sin ninguna limitación" en la agenda.
El discurso suscitó inquietud en las filas de la conservadora y gobernante Unión para la Mayoría Popular (UMP), incluido su presidente Nicolas Sarkozy, quien en su doble condición de ministro de Interior alertó del "peligro" de que esta "efervescencia" estudiantil "despierte la agitación" en los barrios conflictivos, donde la situación es "extremadamente tensa".
Según el Ministerio de Educación, 67 de las 84 universidades francesas estaban bloqueadas o se habían visto afectadas, mientras que eran 313 los institutos con conflictos.
Se ha tomado la medida de aplazar los exámenes en las diversas universidades.
Se trata de una "crisis extremadamente grave", subrayaron en un comunicado los rectores de las universidades francesas.