La muerte de 11 de los 12 diputados regionales colombianos secuestrados por las FARC será recordada mañana en Cali y Bogotá con misas y homenajes al cumplirse el primer aniversario del confuso incidente en el que perdieron la vida.
Los 12 políticos fueron secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el 11 de abril de 2002 en la sede de la Asamblea Legislativa en Cali, capital del Valle del Cauca.
El 28 de junio del año pasado, las FARC revelaron en un comunicado que los 11 políticos habían fallecido el 18 del mismo mes, en un combate con un grupo desconocido y que el único superviviente fue Sigifredo López, quien en ese momento no estaba con el resto de cautivos.
En la Plaza de Bolívar de la capital colombiana, se instalarán 11 palmas con los nombres de los fallecidos y las frases que pronunciaron en la última prueba de vida enviada a sus familias.
Los actos en Bogotá serán encabezados por el alcalde mayor de la ciudad, Samuel Moreno, y se aguarda la presencia de algunos de los familiares de los fallecidos, que viajarán desde Cali para la conmemoración.
La muerte de los legisladores, aún no aclarada, al parecer fue producto de un choque armado, en la madrugada del 18 de junio, entre dos facciones de las FARC.
Una investigación de una comisión forense de la Organización de Estados Americanos (OEA) señaló que los cadáveres presentaban múltiples disparos.
Algunos documentos hallados en el computador del portavoz internacional de esa guerrilla, "Raúl Reyes", muerto en Ecuador el 1 de marzo pasado en una acción de tropas colombianas, revelan un escrito "Alfonso Cano", alias de Guillermo León Sáenz, nuevo comandante general de esa organización, sobre ese hecho. "Cano" señala que "por una grave confusión con otra unidad de las FARC que los confundió con elenos (del Ejército de Liberación Nacional -ELN) y los atacó, la guardia ejecutó a 11 de los 12 rehenes, porque pensaban que el Ejército los atacaba".