El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó reforzar la seguridad en todo Jerusalén, tras el ataque palestino en el que murió una niña de tres meses.
Ordeno que la soberanía sea ejercida sobre todas las partes de la urbe mediante el estacionamiento de fuerzas adicionales por la ciudad, indica una nota de prensa de la oficina del primer ministro, después de que este se reuniera con altos mandos policiales y de los servicios secretos.
En el encuentro, celebrado en la Comandancia General de la Policía en el barrio de Wadi Jozz de Jerusalén este y a escasos metros de donde se produjo el ataque, el primer ministro fue puesto al día de la ola de disturbios que vive la ciudad desde hace meses.
Jerusalén está bajo ataque terrorista, afirmó el primer ministro, al insistir en que la ciudad unificada fue y seguirá siendo la capital eterna de Israel, frente a la postura de la comunidad internacional y de los palestinos, que no reconocen la anexión de la parte oriental.
Cualquier intento de atacar a sus residentes se encontrará con una respuesta decisiva, aseguró Netanyahu, al anunciar el despliegue de más efectivos de la Policía de Fronteras en los barrios palestinos y del servicio secreto Shabak.
La violencia en Jerusalén repuntó después de que israelíes y palestinos abandonaran las conversaciones de paz a principios de año y se agravó a partir de junio con el secuestro y asesinato de tres jóvenes judíos a manos de extremistas palestinos y de un adolescente palestino en un acto de venganza de nacionalistas israelíes.