La UE y los países de los Balcanes occidentales y el Mediterráneo oriental decidieron reforzar su cooperación para hacer frente a la crisis de demandantes de asilo que huyen de zonas de conflicto como Siria, a través de cinco medidas concretas que desarrollarán en los próximos meses.
Tras reconocer que "deben recibir protección internacional todas aquellas personas que tengan derecho a ella" y subrayar la importancia de luchar contra el crimen organizado y las mafias que trafican con seres humanos, se marcan una serie de retos a medio y largo plazo, según figura en su declaración conjunta.
Los participantes se comprometieron a proporcionar "incentivos económicos" a los países y comunidades cercanas a las zonas en conflicto, como Turquía, Jordania y Líbano, las más presionadas. También mejorarán la situación de los refugiados al proporcionarles información y facilitarles servicios de primera y segunda necesidad, educación y acceso al mercado laboral.
Hecho
- La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, por su parte, pidió "perspectiva" acerca de la presión que ahora soportan los países de los Balcanes por el cambio de ruta de llegada a Europa, y recordó que Turquía, Jordania y Líbano llevan años soportando una carga mayor.