La Reina Isabel II obtuvo ayer una orden judicial para acallar momentáneamente a un reportero y a su periódico, luego que el hombre se hiciera pasar por sirviente real en vísperas de la visita de George W. Bush a Londres.
En los últimos dos días, el Daily Mirror ha venido publicando detalles sobre la vida en el palacio, contados por su hombre entre la servidumbre, el periodista Ryan Parry.
Pero ayer el juez Kim Lewison le concedió a la reina una orden prohibiendo la publicación de más detalles sobre la experiencia de Parry como sirviente en el palacio de Buckingham.
El periódico Daily Mirror indicó que regresaría el lunes a la Corte, cuando expira la orden temporal, para volver a argumentar su caso. La Familia Real británica anunció ayer que demandará al diario sensacionalista y a su periodista Ryan Parry, que se infiltró como criado en el palacio de Buckingham con referencia falsas.
Como Isabel II no puede presentar una demanda en sus propios tribunales (no puede existir "la Corona versus la Corona"), el fiscal general lo hará en su nombre. El primer ministro Tony Blair, ordenó ayer una "revisión a fondo" de la seguridad de la Familia Real.