Las embajadas de Estados Unidos y del Reino Unido en el Yemen cerraron ayer tras amenazas de Al Qaeda, mientras que la de España restringe el acceso a su edificio, en un fin de semana que coincide con la visita del jefe del Mando Conjunto Central, general David Petraeus.
Fuentes de los servicios de seguridad yemeníes, que pidieron no ser identificadas, explicaron que las embajadas de Estados Unidos y del Reino Unido recibieron informes de Inteligencia sobre posibles ataques contra ellas y contra los intereses de sus países en Yemen.
Ante ese aviso, ambas legaciones tomaron las precauciones necesarias para hacer frente a cualquier ataque que pueda ocurrir.
La embajada estadounidense anunció su cierre en un comunicado en su página web, sin aclarar por cuánto tiempo.
En la nota subrayó que, el pasado día 31, Washington advirtió a sus ciudadanos de que en Yemen existe una amenaza continua de ataques.
“La Embajada de Estados Unidos recuerda a sus ciudadanos que deben mantener un nivel alto de alerta y que deben poner en práctica medidas de seguridad”, aseguró el texto.
Asimismo, la embajada pidió a sus empleados mediante un mensaje de texto enviado al móvil que permanezcan en sus casas durante la jornada, según comentó, uno de ellos, que pidió el anonimato.
Los vecinos del barrio Sheraton, donde se encuentra la legación y la residencia del embajador estadounidense, precisaron que se ha reforzado la seguridad en la zona con unidades policiales y de lucha antiterrorista.
Por su parte, desde Londres, el Ministerio de Exteriores británico dijo que el Reino Unido adoptó la misma decisión “por motivos de seguridad”.
Precisamente, ayer se anunció que el Reino Unido y Estados Unidos habían acordado financiar conjuntamente una unidad antiterrorista en Yemen, así como aumentar sus esfuerzos para combatir el extremismo.