El nuevo presidente colombiano, Juan Manuel Santos, fue muy enfático al decir que “la palabra guerra no está en mi diccionario, cuando pienso en las relaciones de Colombia con sus vecinos o con cualquier Nación del planeta”, en clara alusión a Venezuela.
“Quien diga que quiere la guerra se ve que no ha tenido nunca la responsabilidad de enviar soldados a una guerra de verdad. Yo he tenido esa responsabilidad; yo he enviado a nuestros soldados, infantes de marina y policías a combatir el terrorismo; yo he consolado a sus viudas y huérfanos; y sé lo doloroso que es esto”, señaló.
El gobernante afirmó que Colombia quiere vivir en paz con todos sus vecinos, pero advirtió que su política diplomática será respetar “para que nos respeten”. “Así como no reconozco enemigos en la política nacional, tampoco lo hago en ningún gobierno extranjero”, manifestó en medio de nutridos aplausos.
Agregó que uno de sus propósitos fundamentales será reconstruir las relaciones con Venezuela y Ecuador. Santos agradeció los ofrecimientos de mediación hechos por varios países (incluyendo a Panamá), pero dijo que prefiere un diálogo “franco y directo”, y “ojalá sea lo más pronto posible”.
Sobre este tema las agencias internacionales precisaron que el Gobierno de Venezuela hizo oídos sordos a la demanda contra Hugo Chávez interpuesta por el abogado de Álvaro Uribe, algo que quiere “dejar en el pasado”, para avanzar hacia la reconciliación con Colombia, en coincidencia con la investidura de Juan Manuel Santos como presidente.
“Es una cosa de odio que queremos dejar en el pasado”, dijo Maduro sobre las demandas interpuestas por el abogado de Uribe, el mandatario saliente colombiano, contra Chávez ante la Corte Penal Internacional (CPI) y contra Venezuela ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“Ahora lo que viene para Colombia y Venezuela son cosas positivas”, agregó Maduro.
Horas después del discurso de Santos, Hugo Chávez, dijo que los cancilleres de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Colombia, María Ángela Holguín, se reunirán en Bogotá para comenzar a recomponer las relaciones bilaterales.
“Estoy dispuesto a voltear la página completa y mirar al futuro, y espero que podamos comenzar a reconstruir lo que el ex presidente Uribe pulverizó: la confianza”, dijo Chávez.