El alza de los precios de los productos alimenticios podría lograr algo que Estados Unidos no consiguió pese a invertir millones de dólares: convencer a los campesinos bolivianos de que reemplacen los sembrados de coca con otros cultivos.
Y el promotor de este cambio no es otro que el presidente Evo Morales, y quien previamente se opuso tajantemente al programa de sustitución de cultivos promovido por Estados Unidos.
La nueva situación alimenticia internacional ha hecho que reconsiderara su posición y le pidiera a los cocaleros que complementen sus cosechas con la siembra de arroz y maíz.
Morales plantea que los cocaleros siembren coca en unos 1,640 metros cuadrados, lo que les generaría $100 por mes, y recibirían préstamos para plantar otros productos.
"No habrá coca cero, pero tampoco libre cultivo de coca", dijo el mandatario.