La municipalidad de un poblado fronterizo del norte de México removió del cargo a una jefa de policía que atrajo la atención, cuando a sus 20 años aceptó el puesto.
Marisol Valles García fue separada de la dirección de Seguridad Pública local debido a que no se presentó a trabajar al vencerse el permiso de ausentarse por una semana, según un comunicado de la presidencia municipal de Praxedis G. Guerrero, en el estado fronterizo norteño de Chihuahua.
Agregó que Valles había solicitado un permiso “argumentando asuntos personales”, aunque en los últimos días se informó que la jefa policial recibió amenazas de muerte y se fue a Estados Unidos, donde se ha especulado que pediría asilo.