La guerrilla de las FARC obligó a renunciar a ocho alcaldes del sureño departamento colombiano de Huila, confirmaron autoridades civiles, que señalaron que estas acciones del grupo insurgente son una represalia por el triunfo del derechista Alvaro Uribe en la elección presidencial del pasado 26 de mayo.
Las amenazas de las FARC se extendieron a los funcionarios municipales, incluidos concejales, fiscales, jueces, inspectores y corregidores de las ocho poblaciones de Huila, así como a los habitantes de varios municipios del departamento de Cauca (suroeste) -donde ganó Uribe-, los cuales fueron declarados objetivos militares.
El gobernador de Huila, Juan de Jesús Cárdenas, informó el sábado que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia conminaron a los alcaldes y las autoridades civiles de los municipios de Garzón, Altamira, Suaza, Guadalupe y Acevedo, a renunciar antes de las 6:00 p.m. de ayer o de lo contrario serían declarados objetivos militares. El fin de semana ya habían renunciado a su cargo los alcaldes de los municipios de Gigante, Hobo y Algeciras, también por amenazas.
En un comunicado divulgado en Damasco, el FPLP advirtió que la postura de Arafat "es una clara evidencia de que no puede llevar a buen término las pretendidas reformas políticas".