Grupos de salvamento y militares continuaban ayer la búsqueda de 11 personas desaparecidas tras un alud de tierra que sepultó el miércoles un caserío en la frontera oeste de Guatemala con México.
El derrumbe de la montaña Cocol en el empobrecido poblado de Chichicaste ha dejado un saldo preliminar de 12 personas muertas.
“No hay ninguna posibilidad de encontrar a nadie vivo”, dijo el portavoz de los bomberos, Wilfredo Morales.