El ayuntamiento de Toronto aprobó por abrumadora mayoría despojar al alcalde Rob Ford de algunas de sus facultades en un intento para acotarlo ante su negativa a renunciar por conducta irregular y su hábito de consumir drogas y beber en exceso.
Mediante la moción, que tuvo 39 votos a favor y tres en contra, el ayuntamiento quitó a Ford la facultad de designar y despedir al vicealcalde y al comité ejecutivo del alcalde, que se encarga de los asuntos presupuestarios.
En otra votación, el ayuntamiento aprobó conferir al vicealcalde la autoridad para que se ocupe de cualquier emergencia cívica.
La mayoría de los concejales de la ciudad se sienten frustrados ante la negativa de Ford a dimitir después de que reconociera que ha fumado crack, pero carecen de la autoridad para destituirlo.