Un argentino de 67 años que sufre de epilepsia permaneció tres días en la morgue porque los paramédicos que lo atendieron en la calle después de haber sufrido un desvanecimiento propio de su enfermedad lo dieron por muerto.
José Omar Suárez indicó que hace unos días sufrió un desmayo en la calle, donde fue atendido por una ambulancia del servicio de salud del distrito.
Los paramédicos le hicieron un examen y, al considerar que había fallecido, le trasladaron directamente a la morgue judicial, donde estima que estuvo alrededor de 72 horas rodeado de cadáveres mientras la Policía buscaba, sin éxito, a algún familiar.
"Cuando desperté, no sabía dónde estaba. Me habían dado por muerto", exclamó Suárez.