El riesgo de contraer la enfermedad de Chagas en Bolivia bajó del 55 al 3 por ciento en cinco años, según informó hoy la ministra de Salud, Nila Heredia.
Heredia dio a conocer estas cifras durante el acto de presentación del libro "Triatominos de Bolivia y la enfermedad de Chagas", una grave enfermedad endémica en regiones subtropicales y andinas de América del Sur.
El causante de la enfermedad es el parásito tripanosoma cruzi, un protozoo flagelado y hematófago que se transmite a través de un insecto llamado "vinchuca".
El insecto transmisor suele habitar en las paredes de las casas, especialmente las de adobe, por lo que las campañas de control se dirigen a fumigar las viviendas para acabar con la "vincucha".
A largo plazo el mal de Chagas lesiona los tejidos internos del ser humano, particularmente los del corazón y el estómago, explicó a Efe el doctor Gonzalo Fernández, director del programa nacional contra esta enfermedad.
Hace cinco años, la "vinchuca" habitaba en 55 de cada 100 casas mientras que, tras la aplicación del programa, sólo está presente en un tres por ciento, según Fernández.
El objetivo del programa contra el mal de Chagas es controlar unas 2.500 comunidades de 138 municipios del país de las regiones orientales de Santa Cruz y Tarija, la sureña de Chuquisaca, las andinas de Potosí y La Paz y la central de Cochabamba.
En mayo de 2006, el Gobierno de la región de Valencia (este de España) dotó con un millón de euros (1,2 millones de dólares) al Gobierno de Bolivia para erradicar la enfermedad en Chuquisca y Santa Cruz, donde la enfermedad es endémica.