Rusia reconoció las diferencias con Estados Unidos referidas a la necesidad de unas garantías jurídicas de que en el futuro escudo antimisiles norteamericano en Europa no amenazará la seguridad en territorio ruso.
“En algunos puntos de vista no coincidimos. En particular, en lo que se refiere a las garantías jurídicas vinculantes de que los sistemas antimisiles de Estados Unidos y la OTAN no irán dirigidos contra Rusia”, aseguró Serguéi Riabkov, viceministro de Exteriores ruso al diario Kommersant.
El diplomático subrayó que los presidentes de Rusia, Dmitri Medvédev, y de Estados Unidos, Barack Obama, “abordaron profundamente” ese asunto durante su reunión en el marco de la cumbre del Grupo de los Ocho (G8).
“Rusia no puede cimentar su seguridad en promesas”, dijo Riabkov, quien añadió que ambos países tampoco comparten su visión sobre posibles amenazas por parte de regímenes denostados por Occidente como Irán o Norcorea.