LA AVIACIÓN estratégica rusa es capaz de destruir los elementos del sistema antimisiles que EE.UU. planea instalar en Europa, afirmó el general Igor Jvórov, comandante del 37 Ejército Aéreo del Mando Central de la aviación estratégica.
"Los elementos del sistema antimisiles son instalaciones poco protegidas, por tanto todas las clases de aviones estratégicos son capaces de cumplir misiones para su neutralización electrónica y destrucción física", declaró el general ruso.
Rusia tachó de amenaza directa para su seguridad los planes de Estados Unidos de instalar en Polonia y la República Checa, y más tarde en el Cáucaso Sur, elementos de su escudo antimisiles, cuyo propósito es prevenir ataques con misiles por parte de países como Irán y Corea del Norte.
El ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea rusa, el general retirado Piotr Deinekin, denunció en la misma rueda de prensa que el emplazamiento del escudo en Europa del Este "permitirá a Estados Unidos elevar significativamente sus posibilidades de espiar y destruir nuestros misiles en la fase inicial de vuelo".
"Ahora cabe esperar el despliegue de misiles tácticos operativos de Estados Unidos en territorio de antiguos países del Pacto de Varsovia e incluso en los estados bálticos", afirmó Deinekin, citado por la agencia Interfax.
Ante esta situación "nuestro Estado Mayor debe tomar las medidas adecuadas no sólo con fines de contención, sino también para la destrucción activa de estas instalaciones, en caso de que aparezcan, inclusive con el empleo de la aviación estratégica", agregó.
Otro general ruso, Aitech Bízhev, comandante en jefe adjunto de la Fuerza Aérea y responsable de la defensa aérea común de la comunidad pos-soviética, denunció que la instalación de radares en la República Checa y en el Cáucaso Sur permitirá a Estados Unidos "controlar todo el territorio de la Federación Rusa en la zona a su alcance".
Bízhev opinó que el objetivo de estos radares, con un alcance probable de 3, 000-4, 000 kilómetros, será detectar inmediatamente eventuales lanzamientos de misiles hacia EE, UU, para preparar su defensa y respuesta.
En cuanto a la base de misiles interceptores que EE.UU. planea instalar en Polonia, el general Bízhev señaló que "su objetivo será abatir misiles lanzados por error en situaciones de fuerza mayor".
Agregó que el emplazamiento de estas instalaciones militares estadounidenses en el perímetro de la frontera rusa afecta la estabilidad en la región.
"Nos rodearán con sus instalaciones y se enterarán de todos nuestros movimientos. A nadie le gusta estar en el punto de mira", manifestó.
El Kremlin anunció que prepara una nueva doctrina militar ante el fortalecimiento y expansión de la OTAN y los planes de Estados Unidos de emplazar elementos de su escudo antimisiles en Europa.
"Está cambiando la configuración de la presencia militar en el mundo y se fortalecen las alianzas militares, especialmente la OTAN", informa el Consejo de Seguridad (CS) de Rusia.
Ese órgano consultivo del Kremlin advierte de que "las principales potencias mundiales prestan cada vez más atención a la modernización de los Ejércitos (..), y se recurre cada vez más a la fuerza militar en la política de los principales Estados del mundo".
El Consejo de Seguridad de Rusia critica el hecho de que "las Fuerzas Armadas sean utilizadas como instrumento para obtener objetivos políticos y económicos".
"Estos factores no pueden ser ignorados por la política militar de Rusia. El CS prepara una doctrina militar conjuntamente con los correspondientes órganos del Estado", señala la nota.
La actual doctrina militar fue promulgada por el presidente ruso, Vladímir Putin, poco después de asumir el poder de manos de Borís Yeltsin (2000).
Su principal cláusula es el uso en primera instancia del armamento nuclear en caso de una grave amenaza para el país, incluso ante un ataque con armas convencionales.
Además, la actual doctrina ya prevé la "agresiva" expansión de la OTAN hacia las fronteras de Rusia y postula la nueva política militar del Kremlin en Asia Central, territorio por cuya influencia también pujan otras potencias como EE.UU. y China.
Rusia lanza advertencia a Estados Unidos y Europa
Moscú amenazó con abandonar el tratado bilateral donde renunció en 1987 a crear cohetes de medio y corto alcance.