Un sacerdote anglicano está dando un consejo navideño poco ortodoxo: el hurto menor en alguna tienda podría justificarse a veces.
El religioso Tim Jones fue reprendido por otros clérigos y censurado por los comerciantes después de que pronunció un sermón, cuando dijo que a veces era aceptable que la gente desesperada hurtara de las grandes cadenas de tiendas.
Desde su púlpito, dijo que los hurtos menores podían justificarse si una persona realmente necesitada no incurría en la codicia.
Las declaraciones provocaron una tormenta de protestas, además de una citación del archidiácono de York, Richard Seed, quien dijo que la Iglesia anglicana rechaza que el hurto pueda ser aceptable.
"La Iglesia de Inglaterra no aconseja a nadie hurtar ni quebrantar la ley de ningún modo", afirmó.
Eleanor Course, una vocera de Seed, dijo que el archidiácono quiere reunirse con Jones para discutir su sermón.
"Deseamos aclarar que sencillamente no ayuda a la gente", dijo. "Lo último que desea una persona desesperada es ser apresada por hurtar; consideramos que este consejo es imprudente", agregó.