"Sandy" agravó los males de Haití, un país al borde de la crisis alimentaria
Según cifras oficiales, más de 18.000 casas resultaron inundadas, dañadas o destruidas durante el paso de "Sandy" en octubre, además de desperfectos en puentes y escuelas.
El huracán "Sandy" fue lo peor de una temporada ciclónica que en 2012 dejó cerca de 90 muertos en Haití, cuyo Gobierno quiere superar la etapa de ayuda internacional y dinamizar con inversión exterior la economía de un país al borde de la crisis alimentaria, según la ONU.
Según cifras oficiales, más de 18.000 casas resultaron inundadas, dañadas o destruidas durante el paso de "Sandy" en octubre, además de desperfectos en puentes y escuelas.
Más de un mes después, todavía había zonas aisladas por inundaciones, particularmente en el extremo suroeste, según legisladores que advirtieron de la penuria alimentaria de una población que en un 80 % vive por debajo del umbral de la pobreza.
De hecho, las plantaciones de los departamentos Oeste, Sureste, Sur, Nippes y Grand Anse/Suroeste fueron severamente golpeadas por la tormenta, que obligó a decretar en todo el país el estado de urgencia, vigente hasta el 5 de enero de 2013.
El Consejo Nacional para la Seguridad Alimentaria (CNSA) estimó en más de dos millones el numero de personas que podrían sufrir de malnutrición debido al paso de "Sandy".
En las últimas semanas del año los precios de algunos productos básicos casi se duplicaron, como el de las semillas, que llegaron hasta nueve dólares las cinco libras (2,27 kilos), tendencia que desde el final del verano propició huelgas y protestas.
La problemática humana de los miles de afectados por esta situación de carestía y dificultades alimentarias se sumó al drama de los más de 390.000 haitianos que siguen viviendo bajo carpas (tiendas de campaña) casi tres años después del terremoto de 2010, que causó 1,5 millones de damnificados.
También se reavivó la epidemia de cólera, sobre todo en las regiones inundadas por las lluvias de "Sandy", con decenas de nuevos casos de la enfermedad que, desde 2010, ha afectado a más de 500.000 personas y ha causado la muerte de más 7.700.