El presidente colombiano Juan Manuel Santos dijo que revisará la política de permitir liberaciones a cuentagotas de rehenes de las FARC, cuando el proceso puesto en marcha para recibir a cinco secuestrados concluya hoy con las dos últimas entregas.
“Vamos a permitir que se terminen las liberaciones” de cinco rehenes anunciadas por la guerrilla en diciembre pasado y concretadas esta semana, “pero vamos después a revisar bien la política de seguir permitiendo estas liberaciones gota a gota”, afirmó Santos durante un acto en la localidad de Mosquera, aledaña a Bogotá.
La “farsa” de la liberación sin condiciones de secuestrados en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) “ni la quiere el país ni el Gobierno”, advirtió el mandatario.
Santos sostuvo que le causa “regocijo” ver “la felicidad” de las familias de los liberados cuando se reencuentran con sus seres queridos, pero apuntó que “el lado negativo es que nuevamente todo esto lleva a un 'show' mediático absurdo”.
Como ejemplo, citó el caso del concejal Armando Acuña, entregado por las FARC a una misión humanitaria el viernes en las selvas del Caquetá (sur) y que regresó a la libertad vestido con traje y corbata, porque, según contó, las FARC le facilitaron el atuendo y le dijeron: “Usted llegó bien vestido y se marcha bien vestido”.
Según Santos, todo ese “show” de las liberaciones “está preparado, manipulado, y de humanitario tiene muy poco”, porque todo lo que hacen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tiene “una intención política y publicitaria”
El duro pronunciamiento del presidente se produjo mientras avanzaba la última fase del operativo para concretar la liberación de cinco rehenes, secuestrados entre 2007 y 2010, anunciada por la guerrilla como “gesto de humanidad” hacia la exsenadora Piedad Córdoba, destituida de su cargo por supuestos nexos con las FARC.
Luego leyó unos correos encontrados en el computador de alias “Mono Jojoy”, fallecido en septiembre de 2010 en un operativo de las fuerzas de seguridad cuando era el jefe militar de las FARC, que documentan, a su juicio, la “farsa” que monta la guerrilla con las liberaciones para “salir en televisión” y “quedar bien” ante el mundo.