El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, viajó a Medellín, para visitar la Comuna 13, una zona pobre azotada por una cruenta guerra de pandillas que ha dejado un saldo de más de 1,250 muertos en esta ciudad desde enero.
La Personería de Medellín, dependiente de la Alcaldía, documentó la existencia de más de 400 agrupaciones ilegales, de las que unas 200 están activas, con un total de 5,000 miembros.
Hace una semana, Santos encabezó un consejo de seguridad en la base aérea de Rionegro, cerca de Medellín, y anunció que el Gobierno va a estudiar medidas para terminar con la impunidad y hacer más eficaz la lucha contra la delincuencia en esa ciudad, la segunda de importancia en Colombia.