El líder socialista Franois Hollande se convirtió ayer en el presidente electo francés, al conquistar el 51,62 por ciento de los votos, frente al todavía jefe de Estado, quien durante la campaña electoral insistió en repetidas ocasiones en que dejaría su alta responsabilidad política si no era reelegido.
Sarkozy reunió esta tarde en el palacio del Elíseo a los líderes de la UMP, una veintena de ministros y altos cargos del partido, en lo que fue "un gran momento", según explicaron algunos de ellos.
En el buró político extraordinario que siguió, los líderes del partido conservador crearon un "comité estratégico" para organizar de manera colegiada la campaña por las próximas legislativas.
El objetivo es intentar evitar que la lucha por el poder del partido se desate antes de tiempo e intentar obtener el máximo número de escaños posibles en el Parlamento el próximo junio, destacaron los medios.
El nuevo comité estratégico se reunirá por primera vez el próximo jueves, encabezado entre otros altos cargos por el actual primer ministro, Franois Fillon; el secretario general del partido, Jean-Franois Copé; y el todavía ministro de Exteriores, Alain Juppé, que hoy anunció que piensa concentrarse en su labor como alcalde de Burdeos.