Las protestas de sectores sociales de Ecuador y del resto del continente contra el ALCA se agudizaron ayer en Quito, dejando un saldo parcial de ocho heridos y 50 personas con asfixia, mientras la fuerza pública reforzaba los controles en lugares neurálgicos de la ciudad.
A medida que se acerca la hora de la séptima reunión ministerial del ALCA, prevista para hoy con la participación de misiones de 34 países del continente, a excepción de Cuba, la Policía se vio obligada a incrementar el personal para tratar de mantener el orden y la paz en las calles.
La fuerza pública se esforzaba por controlar a grandes grupos de indígenas, campesinos, trabajadores, estudiantes, maestros y mujeres de Ecuador, así como gente de movimientos ciudadanos del extranjero como ecologistas, pacifistas y defensores de los derechos humanos, que se tomaron pacíficamente Quito para rechazar el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Miles de personas participaron activamente en las protestas y marcharon por las calles quiteñas con la firme intención de llegar hasta las puertas de dos exclusivos hoteles donde estaban reunidos negociadores del ALCA y empresarios del continente que evalúan la situación del sector poductivo dentro de la misma zona del ALCA.