EL ESCÁNDALO de los presuntos abusos sexuales por parte de cascos azules en Africa se ha ampliado con la descripción de nuevos casos y de supuestas amenazas a los investigadores de Naciones Unidas.
Las primeras acusaciones se realizaron hace dos años, pero sólo ahora se empieza a conocer su gravedad, al tiempo que la ONU finalmente ha reconocido el problema.
El viernes, la organización suspendió a dos cascos azules en Burundi por presuntas conductas sexuales inapropiadas que no divulgó.
La ONU ha indicado que investiga a más de 150 personas de su misión en la República Democrática del Congo, su mayor operación de paz en Africa, por la misma razón y ha confirmado que se ha incautado fotos y vídeos pornográficos captados por su personal.
El plan de coordinación será refrendado después de las elecciones palestinas del 9 de enero.