En medio de una grave crisis diplomática entre Colombia y Venezuela, la suerte de las relaciones entre estos dos países, que comparten 2.216 de frontera terrestre, parecería estar en manos de un mediador que sea capaz de acercar a las partes.
Así quedó evidenciado este viernes cuando el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ofreció sus buenos oficios para propiciar un encuentro entre sus colegas de Colombia, Álvaro Uribe, y de Venezuela, Hugo Chávez.
Uribe y Chávez están hoy más alejados que nunca, después de la firma de un acuerdo militar entre Bogotá y Washington, que Caracas considera como parte de una ofensiva contra Venezuela.
Por su parte, Colombia, que ha negado esos señalamientos y ha declarado su disposición a un diálogo directo, también está buscando a un tercero que ayude a calmar las aguas con Venezuela.
El canciller colombiano, Jaime Bermúdez, habló telefónicamente este viernes sobre la situación con Venezuela con su colega español Miguel Ángel Moratinos, quien recientemente visitó Caracas.
"El Gobierno de Colombia solicitó a España explorar mecanismos de verificación y monitoreo de la situación que se vive en la frontera con Venezuela, así como de los casos de los colombianos que en los últimos días han sido asesinados y detenidos en ese país", dijo una breve declaración de Bermúdez, quien este viernes emprendió una gira por Asia.
El papel de Lula. Hasta el momento, sin embargo, no se ha concretado una mediación española, en la espera de una respuesta de Venezuela, le dijo una fuente de la Cancillería colombiana.
Por su parte, el presidente brasileño dijo que no se puede hacer política a través de titulares de prensa, a propósito del cruce de declaraciones entre Bogotá y Caracas, que se han acusado mutuamente de espionaje y están enfrentadas por varios asesinatos de colombianos y venezolanos ocurridos en los últimos días.
Por lo pronto, Lula confía en que pueda haber una reunión entre Uribe y Chávez el próximo 26 de noviembre en la ciudad brasileña de Manaos, donde habrá una cumbre de países amazónicos.
El propósito de Lula es "sentar juntos" a Uribe y a Chávez, cuyas relaciones están muy deterioradas.
Reabren cruce.Una protesta de ciudadanos inconformes con las medidas de vigilancia adoptadas por las autoridades venezolanas provocó el sábado el cierre por unas cinco horas de uno de los puentes de paso entre Colombia y Venezuela.
El cierre del puente internacional “Simón Bolívar”, que une las poblaciones colombianas de Cúcuta con la venezolana de San Antonio, se produjo cerca de las 8:00 a.m. (1300GMT) y cinco horas más tarde, al cesar las protestas, fue reabierto, informó el jefe operativo de la Policía del departamento colombiano fronterizo de Norte de Santander, coronel Raúl Riaño.