El Gobierno de Estados Unidos, en cumplimiento de una ley promulgada durante la presidencia de Bill Clinton, divulgará a partir del 1 de enero más de 270 millones de páginas de documentos de más de un cuarto de siglo de antig edad.
Los documentos, que pertenecen a la Casa Blanca y a diversas agencias del Gobierno, cubren asuntos nacionales y de política internacional que ocurrieron antes de 1982.
Aunque el volumen de documentos que dejarán de ser secretos es enorme, la divulgación no será inmediata: cada agencia iniciará un proceso de selección para determinar qué páginas o pasajes de los documentos se mantendrán todavía en secreto.