Las mujeres en Brasil son las víctimas "ocultas" del sistema penitenciario de ese país que las expone a sufrir violaciones y otros tratos vejatorios, según Amnistía Internacional.
En un comunicado emitido desde su sede en Londres, el responsable del programa de investigación internacional de AI en Brasil, Tim Cahill, denuncia que la estancia de presas en celdas masculinas propicia las agresiones sexuales.
AI emite dicha nota a raíz de un caso que salió a la luz recientemente de una joven de 15 años a la que se retuvo durante un mes en una celda junto a 20 hombres, que abusaron sexualmente de ella, en el estado brasileño de Pará, al norte del país.
"Nos llegan informes muy detallados sobre mujeres detenidas que sufren abusos sexuales, tortura, cuidados médicos por debajo de los estándares y en condiciones inhumanas, lo que revela que este caso está lejos de ser un incidente aislado, señala Cahill.
Pese a que las mujeres detenidas en Brasil constituyen un porcentaje pequeño, su número continúa aumentando y existe una "necesidad desesperada" de que el Gobierno del país afronte las necesidades de estas féminas, dice la nota.
El caso mencionado suscita preocupación en torno al trato que reciben los jóvenes que son retenidos de forma ilegal junto a otros reclusos adultos en Brasil.
Aunque AI reconoce que las autoridades han respondido de forma rápida a este caso particular, señala que existen muchos otros que no se investigan o se denuncian.