La contienda por la presidencia de Estados Unidos se redujo a cuatro nombres, John McCain y Mitt Romney entre los republicanos y Barack Obama y Hillary Rodham Clinton entre los demócratas, luego de que Florida sepultó las ilusiones de Rudy Giuliani y John Edwards.
McCain quedó como el favorito de los republicanos tras salir airoso en una dura batalla en la que él y Romney se dijeron de todo. Con el impulso que le dio la Florida, McCain podría casi asegurarse la postulación el próximo martes, en que los republicanos votarán en 21 estados.
Giuliani no había hecho prácticamente campaña en los primeros estados donde hubo consultas y se concentró en cambio en los estados grandes, que distribuyen muchos delegados a la convención nacional en que se seleccionará el candidato partidario.
Había pasado inadvertido hasta ahora y era imperioso que triunfase en la Florida, pero terminó tercero, lejos.
Dejó en claro que abandonará su campaña y circuló la versión de que dará su apoyo a McCain en las próximas horas.
Por otro lado, John Edwards abandonó ayer sus intentos por conseguir la candidatura presidencial por el Partido Demócrata, afirmando que era hora de permitir que "la historia marque su rumbo" en una campaña ahora dominada por Hillary Rodham Clinton y Barack Obama.
"Con nuestras convicciones y un poco de firmeza ganaremos la Casa Blanca en noviembre", dijo Edwards, poniendo fin a su campaña en el mismo lugar donde la inició hace más de un año: un barrio de Nueva Orleáns devastado por Katrina.
Edwards aseguró que tanto Clinton como Obama habían prometido "hacer de la lucha contra la pobreza una prioridad en su campaña.
Análisis. Dura batalla
La ex primera dama podría salir triunfadora en esa votación del 5 de febrero, pues en muchos estados es más conocida que Obama y encabeza las encuestas a nivel nacional.
Obama ganó o terminó en un cercano segundo lugar en cuatro estados donde ya se efectuaron primarias, en los que su personal de apoyo realizó amplias labores de campo y él dedicó semanas a hacer campaña acercándose a los ciudadanos, lo cual es más difícil ahora, cuando se vea imposibilitado a recorrerlos todos.
Hasta ahora, Clinton ha ganado 249 de los 2,025 delegados necesarios para asegurar la nominación, mientras que Obama tiene 181. Las votaciones del martes traen consigo una enorme cantidad de delegados: 1,681, el 83% del total necesario para la nominación.