Las autoridades colombianas recibieron hoy en el noroeste del país a siete ex jefes paramilitares que se mantuvieron en la clandestinidad a pesar de la desmovilización del reducto al que pertenecían, el Bloque Élmer Cárdenas (BEC).
Los antiguos comandantes del BEC "se presentaron voluntariamente a las autoridades" en la localidad caribeña de Necoclí, informó en Bogotá la Fiscalía General, que anunció que está pendiente de la entrega de otros cinco ex mandos de la misma facción.
La Misión de Apoyo al Proceso de Paz de Colombia (MAPP), instituida por la OEA, sirvió de garante de la rendición de estos ex comandantes ultraderechistas, quienes fueron recibidos por funcionarios del Ministerio del Interior y de Justicia, la fiscalía y la autoridad carcelaria, y efectivos del ejército y la policía.
La entidad judicial explicó que la entrega de estos antiguos mandos fue solicitada por "El Alemán", alias de Freddy Rendón, antiguo jefe máximo del BEC, que se disolvió de abril a agosto de 2006 con el desarme de 1.538 paramilitares.
La desmovilización de este reducto fue una de las últimas que se produjo dentro del diálogo de paz del Gobierno del presidente Álvaro Uribe con la organización Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que terminó por la misma época.
Más de 31.000 paramilitares se desmovilizaron en virtud de este proceso, que el pasado diciembre entró en la fase judicial.
La fiscalía dijo que los ex mandos que se entregaron fueron trasladados a la cárcel especial de Urrá, en la zona boscosa de Tierralta, localidad a unos 800 kilómetros al noroeste de Bogotá, en el departamento de Córdoba.
"El Alemán" fue trasladado al mismo presidio, establecido por el Ejecutivo para la reclusión de ex paramilitares.
El BEC actuaba en zonas selváticas del Chocó, departamento fronterizo con Panamá, y también en áreas rurales de la región vecina de Antioquia, a la que pertenece Necoclí y que también incluye la bananera de Urabá.