Se mantiene preocupación por la posible victoria de independentistas
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, reconoció que le preocuparía que en las próximas elecciones ganara un proyecto independentista.
El Gobierno español de Mariano Rajoy está muy preocupado ante una posible victoria de las fuerzas independentistas en las elecciones autonómicas convocadas en el País Vasco para el próximo 21 de octubre, que serán las primeras que se celebren sin la amenaza de ETA.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, reconoció hoy que al Ejecutivo le preocuparía "muchísimo" que en las próximas elecciones vascas ganara un proyecto independentista.
En declaraciones a los periodistas, Según Sáenz de Santamaría señaló esa posibilidad supondría una inestabilidad política, que, además, se sumaría a los problemas económicos.
En el mismo sentido, el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, dijo hoy que el principal riesgo que se afrontará en las próximas elecciones vascas es que el Partido Nacionalista Vasco (PNV, nacionalistas moderados) y EH-Bildu (radicales independentistas) saquen muchos escaños y se unan "en el tren hacia la independencia".
En entrevista con Efe, Basagoiti señaló que eso es algo que "sólo el PP puede evitar" y anunció que Rajoy se volcará en las elecciones vascas.
Ayer, martes, el lehendakari (presidente regional) del País Vasco, el socialista Patxi López, anunció la convocatoria de elecciones anticipadas para el próximo 21 de octubre, después de varios meses de rumores.
La posibilidad del adelanto electoral se preveía desde que, en mayo pasado, el Partido Popular retirase su apoyo al ejecutivo presidido por López, cuyo partido quedó en minoría.
Precisamente, el Gobierno socialista vasco nació en mayo de 2009 gracias un pacto inédito entre el PSOE y el conservador PP, que aupó a la presidencia vasca a López, el primer lehendakari socialista de la historia, un pacto que envió a la oposición al PNV, que había gobernado el País Vasco durante treinta años.
Los sondeos dan como favorito al PNV, seguido muy de cerca por EH-Bildu, coalición cercana a la ideología de la banda terrorista ETA, que el 20 de octubre de 2011 anunció el cese definitivo de la violencia.